Así es el coche más pequeño del mundo

Con sólo 1,37 m de largo y 56 kg el Peel P50 es el coche más pequeño del mundo jamás fabricado. Y está lleno de detalles tan curiosos como estos.

Cuando Peel Engineering lanzó el P50 en los años 60 no se imaginaba que pasaría a la historia como el coche más pequeño del mundo que puede circular de forma legal por la carretera y se fabricó en serie. Aunque quizás lo más sorprendente es que casi 50 años después de su lanzamiento se volviera relanzara con un motor eléctrico.

Todo comenzó cuando Cyril Cannel decidió diseñar un vehículo pequeño que pudiera facilitar la vida de los habitantes de la Isla de Man. Y cuando dijo pequeño, dijo pequeño de verdad: mide 1,37 m de largo, 1 m de alto, 1 m de ancho y 56 kg de peso. El tamaño justo para que entre una persona adulta y una bolsa de la compra. De hecho, parece uno de esos coches de juguetes en los que montan los niños en los supermercados o parques de atracciones.

Con tres ruedas de carrito de golf y un motor monocilindrico de 50 cc y 4,5 cv el Peel P50 podía alcanzar hasta 45 km/h. Contaba con una caja de tres velocidades, pero ninguna de ellas era marcha atrás. Si querías retroceder tenías que bajarte del coche, agarrar un asa especialmente instalada para ello y tirar de él. Lo bueno es que consumía tan poco combustible que en sus anuncios se aseguraba que era más barato moverse en él que andar. Se vendió desde el 62 al 65 por unos 250 € de la época y era tan austero que no tenía ni cuentakilómetros.

Su salto a la fama llegó de la mano de Jeremy Clarkson y el programa Top Gear. Su aparición en el programa se hizo tan viral que se relanzó en 2010 y a día de hoy se puede comprar una recreación del modelo original, una versión cabrio e incluso un kit para montarlo tú mismo.